Fallo del jurado en el XVII Concurso Transgenérico

Luego de revisar los 230 manuscritos que concursaron en la Décimo Séptima Edición del Concurso Trangenérico, el jurado nombrado especialmente para la ocasión, y considerando las bases del certamen, ha decidido galardonar el manuscrito El nervio poético, presentado bajo el pseudónimo Rafael Delgado.

El jurado tomó tal decisión en virtud de que El nervio poético es un homenaje, tal vez el mejor de los últimos tiempos, a la vida y obra de los poetas venezolanos. Mediante el empleo de los recursos de la narrativa, de la crónica y del ensayo, el autor crea un universo discursivo en el que muchos de nuestros grandes poetas de las últimas décadas se convierten en personajes: dialogan entre ellos en calles, bares y cafés e inclusive hablan con sus heterónimos y fantasmas. En este manuscrito se incorporan citas de poemas o fragmentos de poemas de manera orgánica, inteligente y acertada, en relación a la materia contada y al poeta/personaje que se convierte en el foco de atención. Se trata de un texto que seduce y conmueve y cuyo fin es ilustrar lo que constituye la esencia de la poesía, vinculada a las preocupaciones existenciales de sus autores: el poema es muerte pero también salva, está en las cavernas del cerebro, en la sangre, la carne, en una enfermedad, proviene del silencio o de un estado de exaltación; es el temblor de quien lo creó. El nervio poético tiene el mérito de ser accesible a un lector que se anime a comenzar a leer poesía venezolana, así como definitivamente también cautivará a un lector avezado en la materia, a través de descripciones y narraciones asombrosas y alucinantes que generan una conmoción física, mental y espiritual.

Una vez abierta la plica, el autor de El nervio poético resultó ser

Alberto Hernández.

Asimismo, el jurado seleccionó a tres finalistas, no dejando de destacar el momento particular que vive la literatura venezolana en cuanto a cantidad y calidad de obras. Como Primer Finalista se escogió el manuscrito La maqueta de los días invisibles presentado bajo el pseudónimo Camilo Olivares, una obra que demuestra que el diario no es un género menor en la literatura. La escritura fragmentaria de un escritor en Sevilla, una relación de amor con una mujer y con una mascota, muestra retratos fugaces de una Venezuela que se deja atrás, con la mirada hacia adelante en medio de reflexiones de hondura filosófica, se teje un entramado que, contado de manera regresiva, brinda al final un sentido total de un diario enriquecido, de la vida misma, realista y a la vez soñadora. Como segundo finalista quedó el manuscrito Del último regreso, presentado bajo el pseudónimo Macabea Alejandro Armando, un ambicioso, complejo y original proyecto literario donde cobra peso el ensayo a través de múltiples prólogos y que se propone demostrar el carácter híbrido de la literatura entre los géneros de ensayo, prosa poética, crónica y el diario de vida, que sigue a los prólogos, y que a su vez se complementa a la materia autobiográfica con numerosas citas de escritores. Como tercer finalista se optó por Historia ilustrada del automóvil, manual de fotografía para invidentes y otras ficciones, que hila con fina ironía y humor relatos cuyo final parecieran hermanarse por el efecto rebote de la historia narrada y bajo la premisa, muy retratada en lo títulos, de que un relato siempre cuenta dos historias, al tiempo que el narrador juega hábilmente con la transmutación del punto de vista narrativo y que terminan retratado un mundo.

Una vez abierta las plicas los autores resultaron ser:

Primer Finalista: Carlos Castro Rincón

Segundo Finalista: Graciela Yánez Vicentini

Tercer Finalista: Rafael Victorino Muñoz

 

Por el jurado:

Karin Valecillos

María Isabel Peña

Pedro Plaza Salvati

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